
Por Natalia Cruz A.
¿Te imaginas una fiesta, un carrete o una simple reunión social sin la presencia de un vinito, un combinado o una cerveza?. Aunque no tomes ni una gota de alcohol lo más probable es que tu respuesta sea negativa, porque perteneces a una sociedad donde es absolutamente normal que las bebidas alcohólicas sean parte de nuestras vidas.
Antiguamente en civilizaciones como la china, mesopotámica o egipcia, ya usaba el alcohol, aunque con un carácter ritual y religioso, en nuestros tiempos se consume prácticamente como un hábito, un estilo de vida o un simple placer, sin embargo, muchas veces las desmedidas cantidades en que se toman las diversas bebidas alcohólicas son causantes de graves problemas, no sólo por el daño físico que pueden provocar, sino que por las actitudes que toma una persona bajo la influencia de esta droga aceptada por todos.
¿Chile Alcoholizado?
A pesar de que social y médicamente no es malo ni dañino consumir bebidas alcohólicas en cantidades moderadas, es alarmante saber que nuestro país presenta una de las mayores tasas de consumo en el mundo, llegando a 15 litros de alcohol puro percápita, lo que tiene un efecto directo en la cifra de casi 1 millón de personas con problemas relacionados con el alcohol que existe en Chile.
Nuestro país, al ser un productor de vinos, piscos y licores de nivel mundial, posee inmensa gama de tragos a muy bajo precio, y son los sectores económicamente más bajos quienes ven la posibilidad de poder adquirirlos permanentemente sin mayores dificultades, además son quienes tienen las tasas más altas de consumo, aunque los sectores económicos altos no escapan tampoco a este problema.
El Alcoholismo y Sus Efectos
El alcoholismo, también conocido como síndrome de dependencia al alcohol, es una enfermedad que se caracteriza por el deseo insaciable de beber algún trago y que presenta síntomas tales como: La pérdida del control por dejar de tomar, la dependencia física que provoca su abstinencia, como vómitos, sudor, temblores o ansiedad, malestares que son aliviados sólo cuando se vuelve a ingerir alcohol, y por la necesidad de sentirse drogado con éste.
Consumir alcohol no sólo provoca el rechazo de quienes te rodean en el caso de estar borracho, además tiene efectos nocivos como provocar síndrome de dependencia alcohólica, cirrosis hepática, hipertensión arterial, pancreatitis, cáncer, enfermedades cardiovasculares, trastornos síquicos y neurológicos, accidentes de tránsito, laborales y domésticos, entre otros efectos de diversa índole.
El provocar efectos negativos físicos tiene directa relación en la consecuencia de problemas de tipo psicológicos, por ejemplo, presentar una disminución del campo visual puede derivar en un sentimiento de invulnerabilidad, la perturbación del sentido del equilibrio puede terminar en una subestimación del riesgo, la disminución de la resistencia física puede provocar sentimientos de impaciencia y agresividad, la pérdida de precisión en movimientos puede llegar a tener una cierta sensación de ligereza del vehículo que se maneja, entre otros efectos que seguramente haz vivido o presenciado alguna vez en tu vida.
Y Tú, ¿Qué Opinas?
Seguramente este tema no te es indiferente, tal vez lo haz vivido o por lo menos tendrás conocimiento de alguien que pueda haber sufrido este problema tan común entre los chilenos, pero por sobre todo en los jóvenes, que muchas veces se dejan llevar por lo atractivo que resulta beber alcohol y que muchas veces no saben ni siquiera lo que están tomando. No te decimos que no bebas, a quien no le gusta un traguito, en nuestra cultura eso es normal, siempre que lo hagas de forma responsable y no alteres la paz y tranquilidad de los demás.
Si conoces a algún enfermo alcohólico que esté cercano a tu edad seguramente habrás visto que presenta fuertes alteraciones de relaciones con la familia, compañeros y profesores, un bajo rendimiento escolar, agresiones y actos violentos que perjudican el orden público, y conductas de alto riesgo, como conducir bajo la influencia del alcohol y tener actividades sexuales que conllevan embarazos no deseados y la trasmisión de enfermedades venéreas que pueden causar hasta la muerte.
¿Puede Ser Genético?
Según un estudio realizado en Chile por el fallecido doctor Jorge Mardones, el alcoholismo no sólo se trata de una costumbre social o adquirida por causas circunstanciales, sino todo lo contrario, el problema tiene una raíz genética que se potencia por el entorno que pueda tener una persona que los posea.
El ingenioso experimento consistió en reunir a algunas ratas, unas que bebían mucho alcohol y otras que no lo hacían, cruzar a un macho y una hembra que si consumieran y también hacerlo con una pareja que no bebiera y ver los resultados. La gran sorpresa fue cuando vieron que las crías de las ratas bebedoras también lo eran, mientras que las ratas de padres abstemios seguían sus conductas. Esto permitió concluir que hay genes que tienen un efecto importante en el consumo de alcohol en estos animales lo que perfectamente se haría extensible a los seres humanos.
A raíz de esta investigación los científicos aseguran que el alcoholismo tiene cerca de un 60% de base genética y un 40% está basado en el medio ambiente, sin embargo, en ambos casos es controlable social y sicológicamente, ya que la persona predispuesta genéticamente, pero que vive rodeado de una cultura analcohólica, probablemente no desarrollará la enfermedad.
Antiguamente en civilizaciones como la china, mesopotámica o egipcia, ya usaba el alcohol, aunque con un carácter ritual y religioso, en nuestros tiempos se consume prácticamente como un hábito, un estilo de vida o un simple placer, sin embargo, muchas veces las desmedidas cantidades en que se toman las diversas bebidas alcohólicas son causantes de graves problemas, no sólo por el daño físico que pueden provocar, sino que por las actitudes que toma una persona bajo la influencia de esta droga aceptada por todos.
¿Chile Alcoholizado?
A pesar de que social y médicamente no es malo ni dañino consumir bebidas alcohólicas en cantidades moderadas, es alarmante saber que nuestro país presenta una de las mayores tasas de consumo en el mundo, llegando a 15 litros de alcohol puro percápita, lo que tiene un efecto directo en la cifra de casi 1 millón de personas con problemas relacionados con el alcohol que existe en Chile.
Nuestro país, al ser un productor de vinos, piscos y licores de nivel mundial, posee inmensa gama de tragos a muy bajo precio, y son los sectores económicamente más bajos quienes ven la posibilidad de poder adquirirlos permanentemente sin mayores dificultades, además son quienes tienen las tasas más altas de consumo, aunque los sectores económicos altos no escapan tampoco a este problema.
El Alcoholismo y Sus Efectos
El alcoholismo, también conocido como síndrome de dependencia al alcohol, es una enfermedad que se caracteriza por el deseo insaciable de beber algún trago y que presenta síntomas tales como: La pérdida del control por dejar de tomar, la dependencia física que provoca su abstinencia, como vómitos, sudor, temblores o ansiedad, malestares que son aliviados sólo cuando se vuelve a ingerir alcohol, y por la necesidad de sentirse drogado con éste.
Consumir alcohol no sólo provoca el rechazo de quienes te rodean en el caso de estar borracho, además tiene efectos nocivos como provocar síndrome de dependencia alcohólica, cirrosis hepática, hipertensión arterial, pancreatitis, cáncer, enfermedades cardiovasculares, trastornos síquicos y neurológicos, accidentes de tránsito, laborales y domésticos, entre otros efectos de diversa índole.
El provocar efectos negativos físicos tiene directa relación en la consecuencia de problemas de tipo psicológicos, por ejemplo, presentar una disminución del campo visual puede derivar en un sentimiento de invulnerabilidad, la perturbación del sentido del equilibrio puede terminar en una subestimación del riesgo, la disminución de la resistencia física puede provocar sentimientos de impaciencia y agresividad, la pérdida de precisión en movimientos puede llegar a tener una cierta sensación de ligereza del vehículo que se maneja, entre otros efectos que seguramente haz vivido o presenciado alguna vez en tu vida.
Y Tú, ¿Qué Opinas?
Seguramente este tema no te es indiferente, tal vez lo haz vivido o por lo menos tendrás conocimiento de alguien que pueda haber sufrido este problema tan común entre los chilenos, pero por sobre todo en los jóvenes, que muchas veces se dejan llevar por lo atractivo que resulta beber alcohol y que muchas veces no saben ni siquiera lo que están tomando. No te decimos que no bebas, a quien no le gusta un traguito, en nuestra cultura eso es normal, siempre que lo hagas de forma responsable y no alteres la paz y tranquilidad de los demás.
Si conoces a algún enfermo alcohólico que esté cercano a tu edad seguramente habrás visto que presenta fuertes alteraciones de relaciones con la familia, compañeros y profesores, un bajo rendimiento escolar, agresiones y actos violentos que perjudican el orden público, y conductas de alto riesgo, como conducir bajo la influencia del alcohol y tener actividades sexuales que conllevan embarazos no deseados y la trasmisión de enfermedades venéreas que pueden causar hasta la muerte.
¿Puede Ser Genético?
Según un estudio realizado en Chile por el fallecido doctor Jorge Mardones, el alcoholismo no sólo se trata de una costumbre social o adquirida por causas circunstanciales, sino todo lo contrario, el problema tiene una raíz genética que se potencia por el entorno que pueda tener una persona que los posea.
El ingenioso experimento consistió en reunir a algunas ratas, unas que bebían mucho alcohol y otras que no lo hacían, cruzar a un macho y una hembra que si consumieran y también hacerlo con una pareja que no bebiera y ver los resultados. La gran sorpresa fue cuando vieron que las crías de las ratas bebedoras también lo eran, mientras que las ratas de padres abstemios seguían sus conductas. Esto permitió concluir que hay genes que tienen un efecto importante en el consumo de alcohol en estos animales lo que perfectamente se haría extensible a los seres humanos.
A raíz de esta investigación los científicos aseguran que el alcoholismo tiene cerca de un 60% de base genética y un 40% está basado en el medio ambiente, sin embargo, en ambos casos es controlable social y sicológicamente, ya que la persona predispuesta genéticamente, pero que vive rodeado de una cultura analcohólica, probablemente no desarrollará la enfermedad.





